domingo, 3 de febrero de 2008

¿Quién inventó el plástico?



Dentro de unos días, con el inicio del año 2007, se celebrará el primer centenario de la invención de la baquelita, mezcla de fenol y formaldehído considerada por los químicos como el primer plástico de la historia, e iniciador de toda una locura de objetos multiusos y multiformes. Para muchos el plástico es el material más revolucionario ideado jamás por los humanos.

A pesar de los problemas por su casi nula capacidad para biodegradarse, sin duda su ductibilidad, su reducido coste y sus propiedades asilantes hacen imposible imaginar, a día de hoy, la vida sin él. Pero ¿quién lo inventó?


Leo Hendrik Baekeland - la baquelita
Leo Hendrik Baekeland nació en Gante, Bélgica, en 1863. Emigró a los Estados Unidos en 1889. Su primer gran invento fue el Velox, un papel de impresión fotográfico con el que se podían hacer revelados con luz artificial. Baekeland vendió los derechos del Velox al presidente de Kodak George Eastman por un millón de dólares en 1899. Tras eso fundó su propio laboratorio en Yonkers, Nueva York, donde inventó la baquelita en 1907, un sustituto sintético para el barniz de laca que se usaba entonces como aislante en electrónica.

La baquelita inició “la era del plástico”, sus cualidades únicas para la época, permitían mezclarla, calentarla y después modelarla. La palabra baquelita es un epónimo en homenaje a su creador Baekeland.

La baquelita se consiguió mezclando ácido carbólico (fenol) con formaldehído y es considerado el primer plástico. En 1909 la baquelita fue presentada al público durante unas conferencias de química. Más tarde Baekeland fundó la compañía General Bakelite Corp. En 1944, Baekeland murió de hemorragia cerebral a la edad de 80 años en Beacon, N.Y tras haber recibido muchos premios, incluida la medalla Nichols de la Sociedad Americana de Química en 1909 y en 1940 la medalla Franklin del Instituto Franklin.


En sus tiempos Baekeland fue tan popular que incluso fue portada de la revista Time el 22 de diciembre de 1924 (ver primera foto). Desde su invención la baquelita ha sido empleada para construir todo tipo de cosas, desde auriculares de teléfono y bisutería, a partes de motor y aislantes para electrónica. En la actualidad se sigue empleando para la fabricación de asas aislantes en baterías de cocina.